Consejos para evitar las ampollas durante el Camino de Santiago

Uno de los mayores temores que tiene quien se dispone a hacer el Camino de Santiago por primera vez es la aparición de ampollas en los pies. A pesar de ser un problema de salud leve que no nos apartara del camino es conveniente tomar algunas precauciones para evitarlas.

  • Lleva un calzado adecuado para la época del año en que realizas el camino. Algunos peregrinos se empeñan en llevar y recomendar botas de montaña con goretex en cualquier época del año y esto es un error. En verano un calzado de este tipo puede causar sobrecalentamiento y exceso de sudoración y favorecer la aparición de ampollas. Si haces el camino en verano son mejor zapatillas o botas de verano sin membrana como por ejemplo las Botas Forclaz Fresh de Decathlon. Piensa que siempre sera mejor mojarte un día si llueve, que llevar los pies recalentados durante el resto de los días del camino
  • Nunca uses calzado nuevo. El calzado que uses para caminar debe estar bien adaptado al pie para que no produzca rozaduras. Es conveniente que realices caminatas largas con ese mismo calzado durante varias semanas antes de comenzar el camino de Santiago.
  • Usa calcetines que se ajusten bien al pie, de algodón o de fibra antiampollas y sin costuras
  • Si durante el camino notas algún tipo de roce, detente inmediatamente y pon un trozo de esparadrapo o una tirita cubriendo la zona
  • Procura no caminar con los pies húmedos, si te sudan mucho o te has mojado por algún motivo haz una parada, quítate el calzado, deja los pies un rato al aire y cambia los calcetines por unos limpios y secos
  • Cuando termines tu jornada lávate bien los pies prestando especial atención a la zona de entre los dedos. Incluso si algún día no puedes ducharte es conveniente que laves bien los pies en alguna fuente o riachuelo.

Y eso es todo por hoy. Hay otro tipo de practicas muy populares entre los peregrinos pero que por su dudosa efectividad preferimos no detallar.